martes, 2 de agosto de 2011
'Beginners': Treintañeros desorientados
Desde hace apróximadamente siete u ocho años el cine independiente, sobre todo estadounidense, viene retratando en algunas de sus películas a una generación de 'jóvenes' de entre veintimuchos y treinta y tantos años que muestran cierto grado de insatisfacción con sus vidas. En la mayoría de los casos se trata de personajes frustrados con su vida sentimental, con unas relaciones familiares complicadas, y que tienen un trabajo que no cumple sus expectativas, o en el que no se les valora lo suficiente.
La mayor parte de películas que han surgido al hilo de este tipo de situación vital son cuanto menos interesantes, y en algunos casos notables: 'Algo en común' (Zach Braff; 2004), 'La ciencia del sueño' (Michel Gondry; 2006), 'My blueberry nights' (Wong Kar Wai; 2007), 'Buscando un beso a medianoche' (Alex Holdridge; 2007), o '(500) días juntos' (Marc Webb; 2009) son, para mí, algunos de los mejores ejemplos de esta tendencia. Estas películas citadas tienen en común un tono más bien agridulce, y un enfoque realista, si bien alguna se permite añadir un aire de realismo mágico, como en 'La ciencia del sueño', o un ligero toque de comedia en '(500) días juntos'.
'Beginners' (Mike Mills; 2010) comparte las características antes citadas, añadiendo además, una presencia más destacada de la problemática de las relaciones paterno-filiales.
La película comienza con la muerte de Hal (un magnífico Christopher Plummer), a causa de un cancer, quien meses antes de morir había confesado a su hijo Oliver (Ewan McGregor), de 38 años, que toda su vida se ha considerado homosexual, y que aunque no se había atrevido a confesarlo hasta la muerte de su esposa, deseaba comenzar a explorar esa faceta oculta de su vida. Oliver, ira recordando a lo largo de la película estos últimos meses de la vida de su padre a través de diversos flashbacks, a la vez que asistimos a la relación que entabla con Anna (Mélanie Laurent), una joven actriz francesa a la que ha conocido en una fiesta.
'Beginners' resulta ser una película notable, en la que destaca lo bien insertados que están los flashbacks, referentes al padre de Oliver, en el conjunto de la historia. También resulta muy logrado el contraste que consigue el director, Mike Mills, entre la parte de la historia que nos muestra a Hal viviendo un tardío amor homosexual, y la historia de Oliver. En el primer caso, se nos muestra, incluso con toques de comedia (pese a la enfermedad que padece el personaje) como Hal ha decidido arriesgarse y vivir la vida que nunca ha podido llevar, por miedo, o por el apego que sentía hacia su mujer, mientras que Oliver, por su parte, todavía no consigue superar su historial de relaciones rotas, en el que siempre era él quien decidía darlas por finalizadas.
Sin duda, contribuye al hecho de que la historia del padre homosexual no rechine, el que esta parte del guión este basado en la relación del propio director de la película, Mike Mills, con su padre, quien 'salió del armario' con 75 años, cinco años antes de morir. Otro factor vital es la elección del reparto: el veterano Christopher Plummer vuelve a dar otra lección de interpretación en el papel de Hal, con un estilo totalmente natural y alejado de los histrionismos que a menudo caracterizan a este tipo de personajes, mientras que la química entre Ewan McGregor y Mélanie Laurent hace que sea más fácil identificarse con su historia de amor. Mención especial merece esta joven actriz francesa, que se dió a conocer al gran publico con el papel de Shoshanna en 'Malditos Bastardos' (Quentin Tarantino; 2009), y que aquí aporta la combinación adecuada de encanto y vulnerabilidad para que no sólo Ewan McGregor, sino también la mayor parte de los espectadores acaben prendados de ella.
En cuanto al debe de la película tan sólo puedo destacar un par de detalles: algunos de los personajes secundarios no me parecen lo suficientemente desarrollados, como en el caso de los amigos de Oliver, que no pasan de ser meros esbozos; y además la película no explota convenientemente el hecho de que Oliver trabaje como artista gráfico. En manos de otro director, esta característica podría haber añadido bastantes posibilidades estéticas y narrativas a la historia, como sucedia con el protagonista de 'La ciencia del sueño'. Aquí, en cambio, apenas se utiliza en un par de ocasiones, como en ese interesante proyecto que tiene Oliver de crear un comic que relate 'La historia de la tristeza'.
En definitiva, 'Beginners' apuesta por defender que nunca es tarde para comenzar a vivir de acuerdo a nuestras propias convicciones, en vez de hacerlo conforme a lo que los demás esperan de nosotros. Y que es necesario superar el miedo a un nuevo fracaso, a un nuevo callejón sin salida, cuando creemos haber encontrado a esa persona por la que merece la pena correr el riesgo.
viernes, 29 de julio de 2011
Se apagó una gran voz...
Cuando alguien comienza a escribir un blog supongo que lo más adecuado sería inaugurarlo hablando de algún hecho feliz. Por desgracia, no va a ser así, ya que he decidido hablar en mi primer post acerca de la cantante británica Amy Winehouse, fallecida el pasado 23 de julio.
Corría la primavera del año 2008 cuando Amy Winehouse conseguía el número 1 en las listas de ventas en España con el que fue su mayor éxito, 'Rehab'. Esta canción se convirtió en todo un fenómeno, llegando a sonar insistentemente en la mayoría de bares de copas, sin importar el estilo (o falta de estilo, en algunos casos) de la música que pincharan. Por aquel entonces yo trabajaba en la Universidad de Castilla-La Mancha, y aprovechando la banda ancha con la que contaba a mi disposición, y llevado por la curiosidad, decidí descargarme el disco al que pertenecía dicha canción, el genial 'Back to Black'.
Debo reconocer que en un principio me acerqué a este album con escepticismo, ya que nunca había seguido demasiado la música soul, pero tras la primera escucha completa se disiparon mis dudas: el disco era magnífico. En el interior de 'Back to black' latía una voz poderosa, elegante, y que conseguía emocionar a quien estuviera dispuesto a escucharla. A su vez, el sonido tenía una clara influencia de esa música soul de los años '60, pero no sonaba como un mero homenaje, sino que tenía vida por si misma; era fresca y moderna, aunque no ocultara sus influencias. Y todo eso gracias a un estupendo trabajo de producción (sobre todo en los metales).
Amy Winehouse se permitía, por ejemplo, coger prestado el inicio de 'Ain't no Mountain High Enough' de Marvin Gaye y Tammi Terrell y entregarnos una canción con personalidad propia y capaz de emocionar al más pintado.
Corría la primavera del año 2008 cuando Amy Winehouse conseguía el número 1 en las listas de ventas en España con el que fue su mayor éxito, 'Rehab'. Esta canción se convirtió en todo un fenómeno, llegando a sonar insistentemente en la mayoría de bares de copas, sin importar el estilo (o falta de estilo, en algunos casos) de la música que pincharan. Por aquel entonces yo trabajaba en la Universidad de Castilla-La Mancha, y aprovechando la banda ancha con la que contaba a mi disposición, y llevado por la curiosidad, decidí descargarme el disco al que pertenecía dicha canción, el genial 'Back to Black'.
Debo reconocer que en un principio me acerqué a este album con escepticismo, ya que nunca había seguido demasiado la música soul, pero tras la primera escucha completa se disiparon mis dudas: el disco era magnífico. En el interior de 'Back to black' latía una voz poderosa, elegante, y que conseguía emocionar a quien estuviera dispuesto a escucharla. A su vez, el sonido tenía una clara influencia de esa música soul de los años '60, pero no sonaba como un mero homenaje, sino que tenía vida por si misma; era fresca y moderna, aunque no ocultara sus influencias. Y todo eso gracias a un estupendo trabajo de producción (sobre todo en los metales).
Amy Winehouse se permitía, por ejemplo, coger prestado el inicio de 'Ain't no Mountain High Enough' de Marvin Gaye y Tammi Terrell y entregarnos una canción con personalidad propia y capaz de emocionar al más pintado.
Any Winehouse-'Tears dry On their Own'
Marving Gaye & Tammi Terrell-'Ain't no mountain High Enough'
A todo esto cabe añadir otro de los sellos personales de la Winehouse: la insultante sinceridad de sus letras. Es archiconocida la anecdota acerca del origen de 'Rehab': la compañía que representaba a Amy le pidió que entrara en rehabilitación para curarse de sus adicciones. Como respuesta, cambió de compañía, y compuso esta canción, en la que dejó bien clara su negativa, si es que ya no lo estaba.
Las alusiones de contenido sexual o referentes a sus adicciones son constantes, y ella misma ha reconocido el caracter autobiográfico de muchas de estas canciones. Esto se puede apreciar especialmente en la letra de temas como 'Back to black': 'He left no time to regret. Kept his dick wet with his same old safe bet' ('Él no dejo tiempo para lamentarse. Mantuvo su polla húmeda con su misma vieja apuesta segura') o cuando canta en el estribillo 'You go back to her and I go back to black', que se podría traducir al español como 'Tu vuelves a ella (cocaina en argot) y yo vuelvo al negro (heroina)'.
Amy Winehouse-'Back to black'
Ahora, tras su muerte, aparecen todo tipo de comentarios oportunistas y malintencionados: desde los que se regodean recordando su turbulenta vida personal, a los que trazan paralelismos algo apresurados con otras grandes figuras de la música sólo porque falleció a la misma temprana edad que ellos: a los 27 años.
También hay quien injustamente quiere obviar sus méritos musicales, debido precisamente a sus adicciones, o porque considera que el legado que nos deja es muy escaso.
Por mi parte, yo creo que será el tiempo quien dirá que lugar merece ocupar Amy Winehouse en la historia de la música moderna, pero a mi parecer, nos deja varias cosas reseñables: Por una parte, dos trabajos, el primero de ellos, 'Frank', de inspiración más cercana al jazz, bastante bueno, si bien, aún le faltaba cierta toque más personal, como ella misma reconoció. Aún así tenía algún gran tema, como 'Stronger than me' o 'You sent me flying'. Y el segundo, 'Back to black' como ya dije me parece un disco magnífico, plagado de excelentes canciones.
Por otra parte, la influencia de Amy Winehouse es innegable: su irrupción significó un revival del sonido soul de las vocalistas femeninas de los años 50 y 60, y además abrió el camino para que artistas como Duffy o Adele pudieran triunfar posteriormente, como ellas mismas han reconocido. Aún así, creo que de momento estas artistas se encuentran muy lejos en cuanto a la calidad de su trabajo de lo conseguido por la Winehouse.
Ahora llega el momento para los homenajes, sinceros o aprovechados, y para que los buitres sobrevuelen el cadaver de Amy Winehouse, esperando obtener algun botín. Por lo pronto, su discográfica acaba de declarar que las canciones que Amy Winehouse dejó grabadas para lo que iba a ser su tercer trabajo son 'magníficas'. Es curioso que ahora se manifiesten en estos términos, cuando hace sólo unos meses rechazaron las primeras canciones que ella les presentó por considerarlas 'demasiado oscuras', decidiendo retrasar el lanzamiento del disco, y añadiendo más presión sobre una artista que ya de por sí era un mar de inseguridades. Supongo que ahora no tendrán tantas reticencias por publicar dicho material lo antes posible.
Espero, que al menos, se trate el material grabado que nos deja en herencia Amy Winehouse con el respeto que merece, y no se repita el mercadeo que se ha llevado a cabo con las canciones póstumas de Michael Jackson. Es de desear que el material que vea finalmente la luz sean las versiones acabadas de las canciones que la propia Amy deseaba incluir en su nuevo trabajo, y que no asistamos a la exhumación de cualquier maqueta inacabada con tal de continuar exprimiendo post mortem a la gallina de los huevos de oro.
En todo caso, sólo puedo darle las gracias a Amy Winehouse por habernos regalado su música, y desearle que ahora, finalmente, dejando atras sus inseguridades, adicciones, desengaños amorosos, y presiones a las que fue sometida por la industria musical, pueda descansar en paz
We only said goodbye with words
I died a hundred times
You go back to her
And I go back to black...
I died a hundred times
You go back to her
And I go back to black...
Amy Winehouse-'Love is a losing game', en directo en los Mercury Awards (2007)
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